Suelo radiante y ventilación con control de humedad
La rehabilitación de uno de los espacios históricos más emblemáticos de Barcelona supuso un reto técnico y constructivo extraordinario. La intervención se desarrolló en diferentes fases y contó con la participación de algunas de las empresas constructoras e instaladoras más prestigiosas del país.
La complejidad del proyecto exigió soluciones poco habituales. En determinadas zonas fue necesario desmontar elementos históricos piedra a piedra, clasificarlos y numerarlos cuidadosamente para garantizar su posterior restitución exactamente en la misma posición original.
Giacomini participó en el desarrollo e implementación de una solución de suelo radiante modular especialmente diseñada para adaptarse a espacios polivalentes y facilitar futuras transformaciones del edificio sin comprometer su valor patrimonial. El proyecto incorporó además un sistema de control inteligente capaz de gestionar de forma integrada la climatización radiante, el tratamiento del aire y la ventilación, optimizando el confort y la eficiencia energética del conjunto.
El resultado fue una actuación pionera que demostró que la innovación tecnológica y la conservación del patrimonio pueden avanzar de la mano, respetando la historia del edificio y mejorando al mismo tiempo la experiencia de sus usuarios.
Una mirada al proyecto: divide y vencerás
La entrada al Castillo de Montjuïc esconde una lección de estrategia que sigue vigente siglos después.
Tras cruzar el puente levadizo y superar el antiguo cuerpo de guardia, el visitante se encuentra ante una decisión aparentemente sencilla: continuar por la derecha o por la izquierda.
En realidad, aquella bifurcación formaba parte del propio sistema defensivo del castillo. Ante un posible asalto, obligaba a los atacantes a dividirse, reduciendo su capacidad de avance y aumentando las posibilidades de éxito de quienes defendían la fortaleza.
Siglos después, durante la rehabilitación del edificio, nos encontramos ante un desafío diferente, pero basado en la misma lógica: tomar las decisiones correctas antes de avanzar.
Cada intervención debía respetar la historia del lugar, adaptarse a las limitaciones constructivas y garantizar el confort de los futuros usuarios. No existía una única solución. Había que analizar alternativas, anticipar consecuencias y diseñar cuidadosamente cada paso.
Quizá por eso este proyecto representa tan bien la filosofía de Giacomini.
Porque el confort, igual que la estrategia, no se improvisa.
Se diseña.